viernes, 11 de marzo de 2011

Frágil

¡Las cosas pasan por algo!, palabras que he escuchado en varias ocasiones en estos 2 meses, palabras tan fáciles de pronunciar cuando estas de lado de la persona que da el consejo, pero palabras tan difíciles  de comprender, entender y razonar cuando estas en el papel de la persona que las recibe...

Cuando te encuentras aún en la etapa de duelo o aceptación, son palabras que no te dan ningún aliento, al contrario te causan conflicto, no te da ninguna respuesta a todas esas miles de preguntas que día a día vienen a tu cabeza.
Sin embargo para mi comienza a desvanecerse la neblina que aqueja mi cabeza y empiezan a verse respuestas. Todas las cosas pasan por algo y las cosas que pasaron son las únicas que pudieron pasar, las cosas no pudieron haber sido de alguna forma diferente, porque cada hecho en nuestras vidas viene a nosotros para que aprendamos de ellas. Esa es la respuesta todas mis preguntas.....
Esto que ha pasado y que vino a cambiar la visión de la vida, tiene una razón, y la razón es que tenemos que aprender a que la vida se debe disfrutar día a día y no depender de alguien para lograr ser felices. No debes poner la felicidad en una persona, porque cuando tenga que irse te habrás quedado sin nada. Antes yo pensaba que era una persona fuerte, que no necesitaba de alguien para poder sentirme completa y feliz, la vida me dio una lección, no es una persona indispensable para vivir por que la vida continua y el tiempo no perdona, pero aprendí que nunca debes dejar de ser humano, no conformarte con lo que tienes y siempre desear más, y no estoy hablando de cosas materiales si no de momentos de felicidad por los que vale la pena respirar.
Aprendí que el amor es más que compartir tiempo juntos, vivir experiencias juntos, conocer nuevos lugares, etc. El amor es desear la felicidad de la otra persona en el lugar en donde se encuentre aunque no sea a tu lado.
Aprendí que no se debe ser egoísta, que siempre se debe escuchar a la otra persona, dejarlo formar parte de tus sueños pero sin quitarle el tiempo para que viva los suyos.
Aprendí que se debe valorar día a día a la persona que esta a tu lado, agradecer los detalles, regalos y tiempo... por que cuando se va.... es cuando verdaderamente lo valoras, pero des afortunadamente es demasiado tarde, pero tarde para esa persona, pero muy a tiempo para aprender la lección y no volver a repetir el mismo error con la persona que indudablemente esta por llegar a tu vida.
Por que aunque el dolor y la decepción te permitan entenderlo, cuando más duele, cuando hay más desesperación y cuando más obscuro se encuentra el panorama es sin duda una señal de que pronto amanecerá y la luz de la felicidad iluminara nuestras vidas.
Solo es cuestión de paciencia y fe.

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